viernes, 26 de marzo de 2010

retiro

estamos listo para la semana santa 2010

sábado, 20 de febrero de 2010

lunes, 3 de agosto de 2009

Hola les presento una diseño para la nueva universidad


Como saben segun que establecera una nueva universidad en la region de los valles centrales y me dia a la tarea de segun hacer unos logotipos para la dichosa universidad me dicen si los ven que opinan de ellos va atte sergio

miércoles, 29 de julio de 2009

Todos al RETIRO Juvenil




Hola los esperamos en el retiro juvenil, este 7, 8 y 9 de agosto del 2009, recuernden traingan su ropa para dos dias, su cobija y objetos de aseo personal.... y muchas ganas de divertirse.

miércoles, 8 de julio de 2009

Este Poema me gusta mucho

Morir en Paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas. ...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas noches de mis penas; mas no me prometiste tú sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas... Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

de Amado Nervo

unos poemas de Amado Nervo

¡Oh Cristo!
«Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor; ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia sin que yo me angustie y llore; ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias, ¡oh Cristo! »En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos, ¡oh Cristo! »¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes. El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas. ¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia, purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros, ¡oh Cristo!»

viernes, 3 de julio de 2009

Sal y Luz

La sal de la tierra Mt. 5-13-16 Nosotros somos la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Nosotros somos la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud,sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre nuestra luz delante de los hombres, para que vean nuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.